La empresaria y ex candidata a diputada provincial, Alba Quintar, fue eje de una polémica por el contenido que generó en sus redes sociales de la movilización del paro general en Salta.
La referente de la Libertad Avanza registró diferentes momentos de la marcha en las calles de la ciudad mientras apelaba a la ironía en sus preguntas a los manifestantes.
En una primera historia de Instagram retrata a personas bailando en la movilización y se pregunta si “estaban de fiesta”. Luego aparece en escena una mujer del Partido Obrero cantando una canción contra el presidente Javier Milei y Quintar titula el video como “la que no quería salir”.
El raid de burla y provocación continúa en sus historias y hasta pregunta y cuestiona a los manifestantes por el uso de pirotécnica, algo que afectaría a los animales y los niños con autismo. Una utilización de una problemática real con el fin de desacreditar la protesta social.
En sus publicaciones anticipa que “salí a la calle a preguntar por qué se hacía el paro general y nacional”, pero cada contenido está cargado de ironía, prejuicio y ridiculización de las personas que marchan.
Inclusive interpela a un agente de tránsito por el corte de calles y pregunta si hubo alguna autorización: “¿y por qué cortan?”.
Los comentarios de sus seguidores en la red social, con palabras agresivas y discriminatorias, se multiplican y la empresaria contesta: “Todos titubeando o repitiendo frases armadas. Ningún fundamento profundo”.
En tiempos de crispación política, que inclusive en muchos casos llegan a niveles de violencia, estas provocaciones representan una torpeza para quienes dicen representar “los valores” del liberalismo en Salta.
La lógica de las redes sociales, y el objetivo de sumar interacción a sus nichos digitales, potencia una acción que, lejos de ser una cobertura periodística, se transforma en un acto de subestimación y estigmatización del que piensa distinto.
