Entre tantos inconvenientes que causo el coronavirus, se encuentra el funcionamiento del Poder Judicial. El sistema electrónico tiene serias falencias.
En Salta la cuarentena se flexibilizó para las profesiones liberales, es decir que los abogados y contadores pueden circular por la provincia.
Un abogado puede ir a su estudio pero la Justicia se encuentra en un periodo de feria extraordinaria, prácticamente paralizada. Todas las fuentes consultadas, señalaron que el sistema virtual no está funcionando correctamente y alertaron que es una preocupación concreta, principalmente, para aquellos profesionales que trabajan por su cuenta y tienen que facturar como monotributistas.
Con la crisis del COVID 19, quedó de manifiesto que el sistema judicial no está bien preparado como para poder garantizar el trabajo diario on line. “Se habilitó un sistema de atención digital, dónde tenés que subir escritos, pero son lentos», denunciaron.
Lo único que sé habilita es lo correspondiente a la feria extraordinaria: Medidas cautelares, Amparos, Pago de honorarios, de Indemnización y otras pocas causas.
Otro aspecto tiene que ver con que el servicio del Banco Macro, único beneficiario del manejo de los fondos judiciales. Incontables denuncias llegaron sobre inconvenientes con las transferencias y otros tramites, en particular con problemas al comunicarse con el 0 800 de la entidad bancaria, el cual siempre se encuentra ocupado.
Son muchos los abogados que se preguntan qué va a pasar. El silencio de la Corte de Justicia salteña denota que están «enamorados» de una cuarentena que prolonga el letargo de infinidad de pilas de expedientes que se encuentran planchados.
Según se informó desde prensa judicial, dictaron 1319 sentencias, sin embargo, es totalmente inverificable: ¿Por qué no las publicaron?
“Es un caos, y así no se puede trabajar, la mayoría de secretarios están trabajando solos, ya que casi no hay empleados ni jueces, por ser grupos de riesgos. Los jueces con mentalidad de empleados del Estado, solo saben cobrar y la mayoría se cree una casta superior”, se quejó un reconocido letrado.
