Así lo admitió el gobernador Gustavo Sáenz al recorrer el operativo que se realiza en el Departamento San Martín.
Tartagal, Mosconi y Aguaray sufren los efectos de la sequía que afecta a la provincia y especialmente al departamento San Martín. En efecto el gobierno ha reaccionado y desplegó una fuerte presencia en el territorio más golpeado.
Si bien el primer mandatario, al recorrer la planta y el dique Itiyuro principal fuente de abastecimiento de agua del mencionado departamento, indicó que existe una “bajante histórica, la más grave de los últimos 50 años”, reconoció que “más allá de que es la peor por falta de lluvias, está provocada por décadas de desinversión y obras de infraestructura que nunca se hicieron, pese a que se prometieron”.
“Esta imagen vale más que mil palabras”, declaró y agregó: “Esta es una situación a la que no se debería haber llegado; pasaron muchos gobiernos y el tema del agua en el departamento San Martín no se resolvió. Estamos trabajando para darle una solución definitiva a partir de un plan de obras que estamos ejecutando”.
A su vez en Tartagal junto al intendente Mario Mimessi supervisó los operativos que se ejecutan a través del Comité de Emergencia Hídrica para asistir a los vecinos afectados a tráves de la distribución de agua con camiones cisterna y el reparto de bidones en los diferentes barrios.
Las declaraciones confirman lo que todos admiten. A pesar de esto no anunció ni siquiera una auditoria al respecto.
