El ministro de Desarrollo Social de la provincia y exintendente de Tartagal, Mario Mimessi, sigue en el centro de los cuestionamientos en el municipio norteño, en el que pidieron la asistencia financiera del Banco Macro, pero les fue denegada. Además, allí también se denunció la destrucción del parque automotor.
En Tartagal, uno de los municipios más grandes de la provincia, reina la incertidumbre sobre cómo se afrontarán gastos corrientes como el elemental pago de haberes a los empleados.
Recientemente, el contador de la Municipalidad Mario Paz expresó ante la prensa que el municipio no puede hacer uso de una asistencia financiera en el banco Macro para el pago de sueldos hasta Agosto, tal como se había solicitado. En efecto, la entidad financiera respondió de manera negativa la petición porque el Municipio no califica para el crédito y la petición contraviene lo dispuesto por el Banco Central.
Deuda
Paz recrdó que “la deuda real existe y al día 10 de Diciembre ascendía a $351millones de pesos, y consideró como “muy delicada” la situación financiera del municipio.
Por su parte, el intendente Franco Hernández Berni expresó que actualmente Tartagal no puede realizar operaciones crediticias con ninguna entidad financiera de la Argentina, porque tener una sanción en el Banco Central a raíz de una deuda contraída con anterioridad y cuyo vencimiento superó los 30 días en descubierto.
Parque automotor
Hernández Berni adelantó que en enero se dará a conocer un informe detallado sobre el estado de situación de la Municipalidad.
En ese marco, indicó: “Hoy tenemos un parque automotor totalmente destruido. Los galpones de la secretaria de Desarrollo Social del municipio estaban vacíos”.
