En Salta, hay funcionarios que hacen. Otros que intentan. Y después está Juan Carlos Villamayor (h), el secretario de Personas Mayores que hereda cargos por tradición.
El apellido pesa: su padre fue intendente, su hermana, Socorro, diputada y jefa real del clan, hoy lidera la cámara baja, y al pobre Juan Carlos le tocó la Secretaría como quien hereda el pullover del abuelo.
Su única función conocida es estar sentado, preferentemente en alguna confitería del centro, tomando café con otro célebre ñoqui de la fauna política local: Alejandro San Millán.
Mientras tanto, los adultos mayores en la lona: hogares con empleados ultra precarizados, otros tantos en situación de calle, las instituciones sin recursos… pero eso sí, los contratos para amigos salen volando.
Recientemente se conoció que un amigote del funcionario fue beneficiado con un contrato por la nada despreaciable suma de $1.500.000. ¿Para qué? Para lo mismo que Villamayor (h): nada. Solo por ser un contacto.
No hay plata para comprar frazadas o garantizar una comida caliente, pero sí hay plata para alquilarle la casa a Marianela Pérez Gine, ex pareja de Outes, otro nombre ilustre de la casta salteña, hoy diputado nacional y «experto» en la venta de adoquines a municipios.
En ese contexto, no aparece el honorable representante de los jubilados: no habla, no resuelve, es un misterio. En ningun hogar lo conocen, no propone, no pisa los barrios, no articula nada. Está, pero no está. Es como un holograma con sueldo.
Inútil no significa inocente. Porque mientras “no hace nada”, su presencia sirve para garantizar que el resto de los negocios familiares relacionados con el erario público sigan girando. Socorro intenta no pasar desapercibida, Juan Carlos simplemente cobra, los amigos agradecen, y la provincia… bueno, la provincia que siga esperando.
No quiere, no sabe y, peor aún, no son pocos los que aseguran que no le importa. Pero ahí sigue, como buen hijo de la casta, aferrado al cargo, al sueldo, al café con leche, y al silencio cómplice de un poder que solo se mueve para salvar a los suyos.
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