El intendente de Metán cuestionó que la concesionaria cobre antes de reparar la calzada y denunció que los usuarios siguen soportando el deterioro de la ruta. También objetó el recargo para quienes no pagan con medios digitales.
El intendente de Metán, José Issa, cuestionó las condiciones en las que comenzó a operar la nueva concesionaria de la ruta nacional 9/34 y reclamó que las inversiones y las reparaciones se concreten antes de exigir el pago del peaje. “Servicio que se presta, servicio que se paga”, sostuvo en una entrevista con FM Infinito, al tiempo que aclaró que no está convocando a dejar de pagar, sino que exige que la empresa cumpla con sus obligaciones.
Issa aseguró que el estado de la ruta, especialmente en el tramo que conecta Metán con otras localidades del sur salteño, genera desde hace tiempo malestar entre los usuarios, que sufren roturas de vehículos y transitan por sectores deteriorados. “La gente está cansada, la ruta es intransitable, han sufrido muchísima rotura a causa del mal estado”, afirmó.
El jefe comunal confirmó que, hasta el momento, los trabajos se concentraron en las cabinas de peaje y no en la calzada. Además, recordó que la empresa que ahora tiene la concesión “ya había intervenido el año pasado”, pero se retiró después de dos semanas de tareas, supuestamente porque Corredores Viales no le había pagado.
Para Issa, el problema central es que los usuarios deben afrontar el cobro desde el primer momento, mientras que la concesionaria tendría hasta un año para realizar las inversiones comprometidas. “Cuando yo exijo un cobro es porque te estoy prestando un servicio”, planteó, y cuestionó que las obligaciones de la empresa queden diferidas mientras las de quienes transitan la ruta se exigen de inmediato.
“Los únicos que tienen obligaciones son los usuarios, pero las empresas no tienen ningún tipo de obligación o la tienen diferida a determinado plazo”, señaló. En ese contexto, reclamó que las mejoras comiencen cuanto antes y sean visibles, para que quienes utilizan la ruta tengan garantías de que el dinero que pagan se traduce en un servicio efectivo.
El peaje digital y el doble cobro
Otro de los puntos cuestionados por el intendente es la modalidad de pago y el recargo que se aplica a quienes no utilizan el sistema digital requerido. Issa consideró que la medida perjudica especialmente a trabajadores y usuarios que no tienen ingresos bancarizados, saldo en billeteras virtuales o acceso habitual a estas herramientas.
En una región donde muchas personas viven de lo que ganan día a día, el pago exclusivamente digital o la aplicación de una tarifa mayor para quienes no cuentan con esos medios puede convertirse en una barrera adicional. A esto se suma, según el planteo, la falta de información suficiente y de un plazo razonable para adaptarse al nuevo mecanismo.
El intendente también cuestionó que se cobre más por el mismo servicio y sostuvo que la empresa debería explicar con claridad cuál es el fundamento de esa diferencia. El asunto ya habría sido planteado ante Defensa del Consumidor por abogados que cuestionan la modalidad implementada.
Issa recordó que el reclamo por el estado de la ruta no comenzó con la nueva concesión. Hace aproximadamente dos años, promovió un amparo contra la anterior empresa y obtuvo una sentencia favorable en primera instancia que ordenaba reparar un tramo de la traza.
Sin embargo, según relató, la concesionaria apeló ante la Justicia Federal y el expediente no avanzó como esperaba. Las tareas que se habían iniciado también quedaron interrumpidas después de unas semanas, una experiencia que alimenta sus dudas sobre el cumplimiento de los compromisos actuales.
Frente a las críticas empresariales por su posición sobre el pago del peaje, Issa insistió en que no promueve una negativa generalizada a pagar, sino que reclama una relación equilibrada entre derechos y obligaciones. “Yo no estoy llamando al no pago, pero sí te estoy llamando al cumplimiento de las obligaciones de la parte empresarial”, afirmó.
