Mientras promociona casas de apuestas en Saeta, la Provincia sostiene una coordinación “contra las adicciones” que mira para otro lado.
Saeta, la empresa de transporte urbano de Salta, incorporó publicidad de plataformas de apuestas online en varias unidades que circulan por la ciudad y el Valle de Lerma. No es un detalle menor: se trata de una actividad que viene creciendo fuerte entre jóvenes y que ya aparece en el radar como uno de los consumos problemáticos más extendidos.
En paralelo, el mismo Gobierno que subsidia a la empresa montó una Coordinación Interministerial de Prevención y Abordaje de Consumos Problemáticos. Un nuevo cargo con nombre largo y promesa de abordaje integral, que quedó bajo la órbita de Alba Quintar, una chica sin antecedentes visibles en la materia.
Como todo en el saencismo, el contraste es difícil de disimular. Mientras los colectivos funcionan como soporte publicitario de las apuestas, no hubo una sola referencia pública de la funcionaria sobre el tema. Ni advertencias, ni cuestionamientos, ni siquiera una mención lateral. El silencio es total, incluso frente a una problemática que se supone debería estar en el centro de su agenda.
Sí hubo apariciones mediáticas, pero lejos del eje que justifica su cargo. Quintar se mostró opinando en canales nacionales sobre temas varios, sin que hasta ahora se le conozca una postura concreta sobre el avance de las apuestas online en la provincia. Tampoco antes de esta campaña publicitaria había fijado posición.
La ausencia de intervención alimenta la sospecha de que la coordinación creada para “prevenir” funciona más como un casillero político que como una herramienta real. Un premio, más que una política pública. Sobre todo, si se tiene en cuenta su rol en la última campaña, encabezando una lista que orbitó entre el saencismo y un discurso libertario difuso.
Mientras tanto, en Salta los colectivos siguen circulando junto a las publicidades, con la naturalidad de lo que ya nadie parece dispuesto a incomodar.
