El Gobierno nacional decidió cerrar el programa de la garrafa social y su costo agravó la situación de quienes menos tienen.
Así como ocurrió con los remedios a los jubilados, el Gobierno de Javier Milei hizo oficial a fines de enero pasado el recorte del subsidio que permitía a un gran número de familias que no tienen en sus casas acceso a la red de gas natural, adquirir una garrafa a un costo menor. Como consecuencia, el precio aumentó considerablemente y muchas familias ya no pueden comprarla.
En nuestra provincia, una garrafa de 10 kilos cuesta entre 25.000 y 30.000 pesos. Si se tiene en cuenta que una familia necesita, al menos, dos garrafas por mes, el costo se eleva a $50 mil y muchísimas familias no tienen para pagar.
La quita del subsidio llega para este febrero, de la mano con el aumento en el precio del gas. Se espera, además, que estos incrementos se apliquen automáticamente todos los meses, complicando todavía más el acceso para miles de familias de escasos recursos.
Según datos oficiales, Salta tiene una población de 1.434.225 personas y solo 640.839 de ellos cuentan con la red de gas, pero no son mayoría: otros 641.371 tienen gas en garrafa
Con etas medidas el Gobierno de Javier Milei golpea, una vez más, a las familias que menor cantidad de recursos. Mientras tanto, liberó de impuestos a los autos de lujo.
