Tras la visita de Sáenz a la ciudad norteña para inaugurar una cisterna, los vecinos aseguran que no cuentan con el elemento vital desde hace varios días con temperaturas altísimas.
Apenas estamos en el mes de septiembre y ya hay problemas con el agua en Tartagal. La tensión social eleva todavía más las complicadas temperaturas que padecen en el norte provincial.
Hoy hubo, al menos, dos cortes totales sobre la ruta Nacional N°34, reclamando por el servicio de agua potable. La ola de calor que azota a toda la provincia complicó todavía más la situación en ese punto de Salta
“Ya llevamos cinco días sin agua en nuestro barrio. Por eso decidimos cortar la ruta para que el gobernador nos dé una solución”, dijo una dirigenta de un barrio periférico de Tartagal.
Los vecinos recordaron que el propio gobernador Gustavo Sáenz estuvo en esa localidad la semana pasada, luego de sus vacaciones en Europa, para inaugurar un alteo en el dique El Limón y una cisterna. “Hechos no palabras, cumplimos”, dijo en sus redes sociales, con su habitual demagogia.
Horas después, varios barrios de Tartagal se quedaron sin una gota del elemento vital. Uno de estos días pasó un camión cisterna por algunos de los barrios tartagalenses, pero no alcanzó para todos y la desesperación, de a poco, empezó a apoderarse de los vecinos.
Al cierre de esta nota, la policía de la provincia intentaba calmar los ánimos y convencer a los manifestantes de liberar, al menos, un carril para que los automovilistas, colectivos y camiones, puedan circular por la ruta 34.
