La familia Peñalva difunde un informe audiovisual en el cual apuntan a Exequiel Dixon Fredes como presunto sospechoso de la muerte de Luján y Yanina. Además, vinculan el rol de un medio enriquecido durante el urtubeycismo con el direccionamiento de la causa hacia un doble-suicidio.
Luján Peñalva y Yanina Nuesch desaparecieron el sábado 14 de julio de 2012 y fueron halladas sin vida el 16 de julio colgadas con una misma soga de un árbol, en un campo de la zona sur de la ciudad, vecino al barrio San Carlos, de dónde eran.
En conferencia de prensa desde la jefatura de policía, el entonces gobernador Juan Manuel Urtubey señalaba que el móvil de la muerte de las adolescentes sería un pacto suicida. En aquella jornada, estuvo acompañado del ministro de seguridad Eduardo Sylvester, actualmente Fiscal de Corte, Marcelo Lami, jefe de la policía entonces, el intendente de la ciudad Miguel Isa y hasta el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Santiago Godoy.
A través de un trabajo audiovisual, la familia de Luján apunta al principal sospechoso, Exequiel Dixon Fredes, un joven que se autoproclamaba novio de Luján y quien estuvo con ella la noche del viernes, antes de desaparecer. Según los padres de la adolescente, aquella noche su hija estuvo diferente a otras, como «indispuesta por algo». Al otro día, el sábado, Luján llamó a su papá y le dijo que necesitaba contarle algo. Camino a tomar el colectivo acompañada de Yanina, su amiga, desapareció, siendo Exequiel Dixon Fredes quien mantuvo contacto telefónico con ella por última vez.
El rol de El Intransigente
Este medio tuvo una cobertura especial del caso y según sus publicaciones, la información apuntaba al «pacto suicida» entre Luján y Yanina. «El Intransigente copaba las redes y difuncía a nivel nacional y provincial, el direccionamiento a un pacto suicida publicando de forma exclusiva los supuestos mensajes de whatsapp entre Fredes y Luján, cuando a éstos no los tenía aún ni el juzgado que investigaba el hecho», señala el informe presentado por la familia a la sociedad.
A partir del trabajo audiovisual presentado por la familia Peñalva, se plasma que la intencionalidad del medio de comunicación nace a partir del vínculo entre quienes fueron parte del directorio y el principal acusado. Roman Vladimir Mychalewsky, ex presidente del Intransigente e Ingeniero Informático, y Analía Concha, directora suplente del mencionado medio, fueron formaron parte del directorio desde el 3 de octubre de 2007 hasta el 16 de mayo de 2017, según el expediente 1868207.
Roman Vladimir Mychalewsky y Analía Concha son el padrastro y madre natural de Exequiel Dixon Fredes, el principal sospechoso.
La respuesta del «Intra»
Luego de la difusión del trabajo audiovisual en el cual se destaca el vínculo entre el principal sospechoso, los directivos del medio de comunicación y la política, el Intransigente publicó en su sitio web un descargo titulado «El caso de Luján y Yanina convertido en una catarata de calumnias que jamás mostrarán el camino de la verdad».
«Decir que el El Intransigente operó en aquella circunstancia como mentor de una estrategia dirigida a alterar la realidad de los hechos constituye una falacia temeraria, siempre que, como todo Medio de prensa en ocasión de sucesos de esta magnitud, la fuente de datos a la que se recurre es la policial, la cual fue la que sostuvo desde un primer momento la especie de un “pacto suicida”, señala en uno de sus párrafos el descargo que no lleva firma y solo dice el «directorio».
Entre otros puntos, intenta deslindarse de la relación entre el medio y los familiares del principal sospechoso y lanza una advertencia jurídica. «Hacemos reserva del derecho que nos asiste de acudir a la Justicia contra quienes continuaran publicando el injurioso video en busca de una reparación, así como de solicitar a todos los medios que publicaron el mismo, el correspondiente Derecho a Réplica en los términos que la Ley lo prescribe en el artículo 14.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos».
