La comparación la hizo Andrés Gauffin, periodista y escritor, al exponer las contradicciones de quienes debajo del poncho, promueven la extranjerización de los recursos naturales. Además cuestionó la utilización de símbolos religiosos para la campaña electoral.
Andrés Gauffín fue entrevistado en “La chispa adecuada”, por radio Infinito 965 y analizó el presente político provincial, caracterizando la etapa como la de una reinvención del conservadurismo salteño, al igual que en la tercera y cuarta década del siglo pasado.
Al momento de analizar el discurso del actual Gobierno provincial, indicó que se busca “reafirmar una identidad” y que con ello basta para solucionar los problemas sociales”.
“Tenemos que ser salteños, según este discurso artificial, pero no adoptar ideas políticas, esto es muy notable en el discurso del gobernador Sáenz. Él hace continuamente la oposición entre lo salteño y lo porteño, dice: no soy kirchnerista ni libertario, soy salteño. Esto es muy fuerte, está diciendo: ustedes simplemente tienen que ser salteños y no es así, no es que comiendo empanadas con poncho vamos a solucionar los inmensos problemas estructurales de Salta”, planteó Andrés Gauffín.
VIEJO RECURSO, VIEJO DISCURSO
“El discurso de Sáenz es muy parecido al de Patrón Costas”, indicó al recordar los discursos del candidato presidencial del Partido Conservador de la década de 1930.
El investigador se refirió así al discurso electoral que plantea “Primero los salteños”, caracterizándolo como conservador. “El antecedente es el mensaje de Robustiano Patrón Costas, en las décadas del 30,40 y 50”, quien fue candidato a presidente de unas elecciones que no se realizaron.
“Cuando Patrón Costas es elegido candidato del partido Conservador, pronuncia un discurso que si se lo lee, es similar al discurso de Sáenz”, dijo Gauffín y agregó que en ese mensaje se proponía también “servir en bandeja los recursos naturales a empresas extranjeras”.
En tal sentido, planteó que detrás del discurso de salteñidad, Patrón Costas promovía los intereses de la compañía multinacional energética Standar Oil y algo similar ocurre en el presente con la estética del poncho salteño, que tiene como contracara la extranjerización de la riqueza minera de Salta.
EL MÁS ATREVIDO
Por otra parte, respecto al debate sobre la utilización de las peregrinaciones del Milagro para fines proselitistas, Gauffín indicó que “Sáenz ha sido el más atrevido” en esa línea, a pesar de las advertencias que previamente hicieron distintos sacerdotes.
