Por redes sociales numerosas publicaciones dieron cuenta de una problemática que parece no tener solución. La noche del 24 volvió a mostrar la masiva utilización de pirotécnica sonora pese a que existe una ordenanza municipal que prohibe su venta y comercialización.
Desde la Municipalidad comunicaron que se realizaron operativos, conjuntamente con Bomberos, en diferentes locales donde se realizaron infracciones por venta de pirotecnia ilegal pero sin decomiso.
Los vecinos expusieron en las redes las problemáticas que se generan como a personas con autismos, que sufren profundamente las explosiones de cohetes. También se multiplicaron las publicaciones de animales perdidos productos de los estallidos.
La pregunta es, si está prohibida la venta este tipo de pirotecnia, ¿por qué se sigue comercializando la misma?. Indudablemente no funcionan los mecanismos de control, situación que se repite año tras año, al igual que la falta de empatía de los que compran perjudicando a terceros.
