21.4 C
Salta
viernes, junio 5, 2026

La obediencia no cotiza en la Casa Rosada

Mientras los diputados y senadores alineados con Gustavo Sáenz acompañaron las iniciativas impulsadas por Javier Milei, la provincia sigue entre las más castigadas del país en el reparto de fondos.

Los datos del informe elaborado por Politikon Chaco son difíciles de maquillar. Durante mayo, Salta recibió apenas $1.263 millones en transferencias no automáticas. La caída real interanual fue del 77,8%.

Para entender la dimensión del golpe basta mirar el contexto. Mientras el conjunto de las provincias mostró una mejora real del 7,8% en los envíos nacionales —si se excluye a la Ciudad de Buenos Aires— Salta se desplomó.

Córdoba aumentó sus transferencias más de un 1.100%. Misiones superó el 1.000%. Chubut creció más del 670%. Corrientes, más del 150%.

Salta cayó casi un 78% y cabe preguntarse: ¿qué obtuvo la provincia a cambio de tanta moderación política?

Porque mientras desde el oficialismo provincial se defendía la necesidad de acompañar para conseguir resultados, los fondos terminaron viajando hacia otros destinos.

Incluso el monto per cápita resulta revelador. El promedio nacional fue de $3.455 por habitante. Salta recibió apenas $850. Dicho de otra manera: por cada peso que recibió un salteño, en otras provincias recibieron cuatro.

Los programas más importantes financiados por la Nación durante mayo tampoco tuvieron a Salta entre sus beneficiarios principales. No llegaron fondos relevantes para Jornada Extendida, no hubo partidas para Comedores Escolares y tampoco recursos vinculados a cajas previsionales, justamente los rubros que concentraron gran parte de las transferencias nacionales.

La provincia quedó mirando cómo se repartía la torta mientras le alcanzaban apenas algunas migas vinculadas a programas de agua potable y salud.

El Gobierno provincial suele destacar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) recibidos durante el año. Es cierto que esos recursos permitieron amortiguar parte de la caída y llevaron el acumulado anual a más de $15.500 millones.

Los ATN son una herramienta discrecional. No son obras estructurales. No son inversiones productivas. No son planes de desarrollo. Son transferencias que dependen exclusivamente de una decisión política del Poder Ejecutivo nacional. En otras palabras: son auxilios.

La realidad es que Salta sigue esperando respuestas sobre rutas nacionales destruidas, infraestructura paralizada, obras demoradas y programas nacionales que desaparecieron. Mientras tanto, los legisladores cercanos al gobernador acompañaron una tras otra las iniciativas impulsadas desde Buenos Aires bajo el argumento de preservar el diálogo.

Los números muestran que la paciencia salteña parece haber sido bastante más rentable para Milei que para Salta.

Más Leídas
Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí