El debate abierto en torno a la supuesta gestión para que la exministra Josefina Medrano sea designada en la Superintendencia de Servicios de Salud, sigue dando muestras de mezquindades en la oposición. Ahora se conoció que la dirigencia de ese sector no suscribió el comunicado de «repudio».
La interna del Frente de Todos no es novedosa, la crisis se remonta desde antes de las últimas elecciones. Sin embargo, en la presente crisis se ha pronunciado y se presenta más desafiante que nunca a la conducción del espacio en manos de Sergio Oso Leavy.
Prueba de esto es que el comunicado titulado «El Frente de Todos repudia la designación de la exministra Medrano en la Superintendencia de Servicios de Salud», y que estaba firmado por los senadores nacionales Sergio Leavy, Nora Giménez y los diputados nacionales Lucas Godoy, Verónica Caliva, Juan Ameri y los bloques de Senadores y Diputados provinciales, comenzó a derrumbarse evidenciando más que una posición, una operación política.
A poco de divulgarse, se supo del retiro de la firma o negación de la misma de los diputados nacionales Lucas Godoy y Juan Ameri. Ambos dirigentes entendieron que el momento en que se emitió el comunicado y el cariz del mismo no era acorde a las circunstancias que atraviesa la provincia.
En el Senado provincial el Frente de Todos tiene un bloque de cuatro legisladores. De ellos, tres se delimitaron de la proclama «anti Medrano». Así lo dieron a conocer el representante de San Carlos Roberto Vázquez, el de Los Andes Martín Arjona y su par de Santa Victoria, Carlos Ampuero.
Como sector político opositor, lo menos que se puede esperar es la seriedad del mismo, pues su rol como tal no es otro que el de el control y el aporte en caso de ser necesario. Pero para preciarse de tal, es fundamental que el espacio se ponga de acuerdo puertas adentro.
