La CORRUPCIÓN es el estado inverso a la normalidad del hombre; es una enfermedad en muchos casos contagiosa; hoy por el avance vertical (de arriba hacia abajo) y vertiginoso; asume una forma pandémica. Proviene de un virus instalado en los tres componentes del individuo que generan respectivamente: la inteligencia (desde el cerebro); las emociones (desde el corazón); y en la esencia inmaterial que dinamiza, promueve y empuja a las dos primeras (desde el alma). La terna integrada cuando es invadida por el agente patógeno corrupción; no hay forma de corrección.
La corrupción por ser un mal creador de males. Aquí cabe preguntar, desde las dimensiones de la Ciencia ¿existen métodos para superar? La respuesta es NO, o por ahora NO; quizás más adelante.
El alma por ser un componente inmaterial, me atrevo a suponer que los próximos avances científicos tecnológicos no lograrán convertir al individuo contaminado en bueno
El Ser CORRUPTO es motivado por su posicionamiento en su YO, siempre YO y solamente YO; es decir en respuesta a sus intereses particulares; el detonante y activador de ACTITUDES, son respaldados por otros comportamientos psicológicos
El corrupto:
* Despliega actitudes de abuso o excesos del poder en un contexto institucional público estatal o privado;
* Actúa para sus fines particulares en complicidad con otros individuos
* Es decadente, humano corrosivo, contaminante insano e invasivo
* Convencido que sus abusos y DESEQUILIBRIOS son correctos, avanza sin limites
* Es hábil distorsionador, desviador de la decencia, la dignidad, la normalidad e imparcialidad
* Es UN ESTAFADOR, en consecuencia, es un DELINCUENTE; en Criollo; ¡es CHORRO!
- Por Ramiro Maldonado Claure
