La indignación fue generalizada. No es para menos, el proyecto firmado por el Gobernador y enviado a la Legislatura es de una extrema gravedad.
‘Gracias por todos los años de aportes forzosos al IPS, ahora como jubilado, arréglate con el PAMI y buena suerte’, ese termina siendo el llamado “espíritu del proyecto.
La obra social nacional de los jubilados viene sufriendo ajustes permanentes que ponen en una vulnerabilidad mayor a sus afiliados, a nuestros viejos. Arrojarlos a esa cobertura en la edad en la que más necesitan asistencia sanitaria y tratamientos es una deshumanización perversa.
Gustavo Sáenz, quien pasará a la historia como la cabeza del Gobierno que ha fundido el IPS, ahora va por un nuevo golpe.
La intervención a la obra social provincial, como se ve, no tuvo efectividad, toda vez que la responsable de las irregularidades, Gladis Sánchez, nunca se apartó del directorio del IPS.
Ahora, reconocido un pasivo escandaloso y sin que se haya informado los resultados de la auditoria encomendada a la intervención, la propuesta luego de las elecciones provinciales, es un ajuste desalmado.
Para muchos, la perfidia presente forma parte de un plan, reducir el pasivo, asegurar los aportes forzosos y ‘despejar la cancha’ para un esquema de gerenciamiento o privatización de la obra social provincial.
El gobernador, en su manotazo de ahogado luego de la dura derrota en las elecciones provinciales, se comporta como en retirada, presuroso por asegurar los negociados desde la caja del Estado que todavía comanda.
Poco y nada se puede esperar de una Legislatura cómplice de los desmanes, precaria desde lo político e impotente en su rol de representar al pueblo. A esto hay que sumarle que la oposición provincial, es del sector libertario y que Sáenz invoca medidas de Milei para dar el gran golpe al IPS.
¿Qué más se puede esperar de un Gobierno voraz y desalmado contra los que más sufren?
Como ya se informó oportunamente, las privatizaciones explicitas o encubiertas, de organismos provinciales, como la obra social en cuestión, Rentas y Vialidad, es el gran norte del gobierno saencista.
Ante la inminencia de una nueva derrota electoral en octubre, lo que pondría fin al proyecto de un vergonzoso tercer mandato de Sáenz, todo indica que el empeño sólo pasa por asegurar los negociados.
En ese afán, poco les importa si los jubilados salteños son las víctimas.
Motosierra saencista: El gobierno provincial ya no quiere hacerse cargo de los jubilados de IPS
