El gobernador salteño dio muestras de impune procacidad en una nota publicada en el diario La Nación, en la que su descaro se elevó a la enésima potencia cada vez que intentó cuestionar lo que aplica en Salta.
Por Daniel Sansone
Días atrás, en el diario metropolitano se publicó una entrevista al gobernador que no tuvo una versión audiovisual.
En la misma hay señalamientos estrambóticos que parecen describir conceptos de un gran estadista. Temas como la economía, el manejo de la justicia y de la auditoría, el Partido Justicialista y las elecciones, dan cuenta de una estafa política sideral.
“La macroeconomía está bien, pero la micro está mal”, dijo Sáenz. La torpeza de su razonamiento desconoce que el endeudamiento argentino se ha multiplicado de forma sideral, no funciona una macroeconomía si el país se endeuda. Si se lo compara con una economía hogareña, a nadie se le ocurría tomar deuda para refinanciar deuda o comprar autos, cuando en la casa no hay para comer y los viejos no pueden comprar los remedios.

El dilema transcurre entre dos posibilidades, o no entiende nada de economía o sólo lo dijo para consagrarse como un “chupamedias” de Milei.
El PEJOTA
Siendo muy crítico de Cristina Kirchner, en otro segmento de la entrevista dijo: “nos preocupa que el PJ ha dejado de ser una alternativa, se pretende disciplinar con la intervención, no dejan que los afiliados elijan”.
El descaro es enorme, desde 2020 y hasta la intervención, la patota saencista tomó el partido, Gastón Galíndez, Esteban Amat, Socorro Villamayor, Antonio Hucena y Laura Cartuccia y en ningún momento se preocuparon por convocar a elecciones internas democráticas, sin proscripciones, para luego terminar imponiendo una lista única afín al gobernador.
ELECCIONES Y REELECCIONES
En otro fragmento del reportaje, Sáenz dice: “no estamos pensando en las elecciones o en qué candidato poner a dedo, en qué jueces van a elegir, si amplían la Corte Suprema, quiénes van a la auditoría, esas son cuotitas de poder que pelean desde otros lugares, nosotros tenemos que gobernar”.
La insultante desfachatez no podía ser más grande. El propio Sáenz es el que manda a sus operadores a instalar la idea de un tercer mandato en lugar de asumir ese propósito con valentía y convicción.
Respecto de poner candidatos “a dedo”, es justamente lo que hizo al suspender las PASO durante los comicios de 2021 y 2023 y eliminarlas en las elecciones de 2025, para concentrar la decisión de las candidaturas en un escritorio.
Párrafo aparte, merece la mención de la Corte y los jueces. Lo primero que hizo Sáenz al asumir fue convocar a sesiones extraordinarias para modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial y ampliar de siete a nueve los miembros de la Corte de Justicia salteña y en el verano de este año, nombró a un empleado y a un amigo en la Corte.
Por otra parte, lo de la Auditoría no es más que una burla macabra. Si se refiere a la nacional, negoció la designación de Pamela Calletti en ese organismo una vez que se le terminó el mandato de diputada nacional. Si de la auditoría provincial se trata, mandó a sus diputados provinciales a violar la Constitución, poniendo una mayoría oficialista en la comisión específica.
HONESTIDAD OLVIDADA
Le pediría al gobernador que se siente a leer esta página del diario La Nación y vea si puede poner en funcionamiento lo que dice. Su pretensión de trascender, como él mismo manifestó, sólo tiene garantizada una trascendencia como mentiroso.
Mientras tanto, corresponde a los salteños preguntarnos cuánto costó esta entrevista en página impar de un diario como el mencionado, ya que difícilmente haya interés metropolitano en tamaño compendio de engaños baratos.
