Saeta anunció que pasará a costar el 50% del valor del boleto. Estas medidas golpean directo a los trabajadores que necesitan más de un viaje para llegar a sus trabajos.
Entró en vigencia el aumento del boleto de colectivos para el área metropolitana salteña. El mismo pasó de $1150 a 1450 pesos, significando un duro golpe al bolsillo de los trabajadores. Pero como si este aumento fuera poco, desde Saeta se anunció la eliminación del trasbordo gratuito de colectivos y pasará a costar el 50% del valor del boleto, pese a que desde la empresa lo venían negando sistemáticamente.
El fin del trasbordo gratuito perderá vigencia este mes, aunque sin fecha definida. También quedará eliminado para quienes cuentan con Pase Libre. En estos casos, el segundo viaje ya no será bonificado y se deberá abonar el total del pasaje.
En los hechos, la combinación de ambas decisiones configura un escenario donde moverse ya no es solo una necesidad, sino un costo que empieza a volverse insostenible.
El impacto de este aumento no es uniforme. No lo siente igual quien toma un solo colectivo que quien necesita dos o más para llegar a destino. Y ahí aparece la primera línea de damnificados: los trabajadores que viven lejos de sus lugares de empleo.
El caso de las trabajadoras de casas particulares expone más explícitamente esa desigualdad. Una empleada que debe trasladarse desde el sur de la ciudad hasta San Lorenzo necesita ahora $4350 diarios solo para ir y volver. Un boleto y medio de ida, otro boleto y medio de vuelta.
No es un detalle técnico ni una cuestión menor: es el corazón del problema. Porque mientras desde Saeta se habla de variables económicas, subsidios o costos operativos, en la vida cotidiana la ecuación es otra. Es cuánto queda del salario después de pagar el transporte, es si conviene aceptar un trabajo o directamente descartarlo porque no alcanza ni para cubrir el traslado.
La eliminación del trasbordo rompe un esquema que, con limitaciones, al menos amortiguaba esas distancias. Hoy, cada tramo suma.
Estas decisiones de Claudio Mohr, el titular de Saeta, y de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) lesionan fuertemente el bolsillo de los que menos tienen y son una muestra de los lejos de la realidad de los salteños que están.
