La crisis económica golpea de lleno en los hogares salteños: miles de familias se endeudan para sobrevivir y ya no pueden pagar. Los números, lejos de mejorar, muestran un deterioro sostenido.
En Salta, la deuda dejó de ser una herramienta ocasional para convertirse en una forma de subsistencia. Según datos de mayo del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), hay 184.345 familias salteñas que hoy no pueden afrontar sus compromisos financieros. No se trata de casos aislados: es un fenómeno extendido que atraviesa barrios, ciudades y realidades distintas, pero con un mismo resultado.
El dato ubica a la provincia en un lugar incómodo. Después de Tucumán, que supera las 250 mil familias endeudadas, Salta aparece como una de las jurisdicciones más golpeadas del norte. Incluso por encima de Chaco, con 172.552 familias en esta situación, y bastante por encima de Santiago del Estero (129.502), Jujuy (85.709), Formosa (78.910) y Catamarca (77.700).
Pero el problema no es solo cuántos deben, sino cómo y cuánto. En Salta, 27.974 familias mantienen deudas con bancos, lo que la posiciona como la séptima provincia con mayor cantidad de hogares endeudados en el sistema financiero formal. Sin embargo, el dato más contundente aparece por fuera de los bancos: 124.282 familias recurren a billeteras virtuales para financiar gastos cotidianos, una señal clara de que el crédito dejó de ser una herramienta de inversión y pasó a ser un salvavidas para llegar a fin de mes.
El monto promedio también enciende alarmas. Cada familia salteña endeudada debe, en promedio, 2,5 millones de pesos. Es la segunda cifra más alta del país, solo detrás de Catamarca, donde asciende a 2,7 millones. En un contexto de ingresos deteriorados y precios en constante alza, ese número no solo es difícil de pagar: en muchos casos, es directamente impagable.
Detrás de cada cifra hay historias concretas: tarjetas al límite, créditos tomados para pagar otros créditos, compras en cuotas que ya no alcanzan para cubrir lo básico. La deuda ya no es una excepción en la economía doméstica salteña; es parte del día a día.
