Se perdieron más de 3.400 puestos de trabajo en un año. Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Capital Humano, correspondientes a abril de 2025, Salta se ubicó como la segunda jurisdicción con mayor pérdida de empleo asalariado registrado en el sector privado, con una caída del 4,7% interanual.
La situación del empleo formal en la Argentina se agrava y golpea con especial dureza a varias provincias del norte del país.
En términos absolutos, la provincia perdió más de 3.400 puestos formales en apenas doce meses, lo que refleja un retroceso significativo en la capacidad de absorción laboral del sector privado. Solo Santa Cruz, afectada por la salida de inversiones de YPF, tuvo un desempeño peor, con una caída del 7,7% (más de 4.400 empleos menos).
A nivel nacional, la creación de empleo registrado fue prácticamente nula. El incremento fue de apenas 0,05% interanual, es decir, solo 3.504 nuevos puestos se sumaron en todo el país. Este dato contrasta duramente con una oferta laboral que crece a razón de más de 200.000 personas al año, lo que refleja una profunda incapacidad estructural para generar empleo de calidad.

Desigualdad territorial creciente
De las 24 jurisdicciones del país, 13 lograron mejorar sus niveles de empleo formal entre abril de 2024 y abril de 2025. Las otras 11 —entre ellas Salta— sufrieron retrocesos. En el extremo opuesto, Neuquén lideró el crecimiento con un alza del 3,7%, gracias al impulso de Vaca Muerta y el dinamismo de la industria hidrocarburífera. Le siguieron Tierra del Fuego (+3,4%) y San Juan (+2,5%).
El caso de Salta refleja los problemas estructurales de muchas provincias alejadas de los principales polos de desarrollo económico. Sin inversión en sectores productivos dinámicos, ni políticas públicas activas para el fortalecimiento del empleo, el norte argentino se encuentra en clara desventaja, cada vez más alejado de los motores del crecimiento.
Especialistas advierten
“El empleo formal en provincias más pequeñas o menos industrializadas es muy vulnerable a los cambios de contexto”, advirtió Osvaldo Giordano, presidente del IERAL de Fundación Mediterránea. Según el economista, “el retiro de una empresa importante o el freno a la obra pública puede impactar de lleno en el mercado laboral”.
En el caso de Santa Cruz, la pérdida de empleos fue atribuida directamente al retroceso de YPF. Pero en Salta, donde no se registró un hecho puntual, los especialistas señalan un problema más de fondo: la falta de dinamismo económico y de inversión privada, que vuelve al empleo registrado en el sector privado una rareza creciente.
Por su parte, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, sostuvo que las diferencias entre provincias se explican por la lógica de los sectores productivos: “Donde hay petróleo, minería, desarrollo inmobiliario o infraestructura, hay empleo registrado. Donde no hay proyectos ni inversión, hay caída del trabajo formal o crecimiento de la informalidad”.
