Desde Santa Victoria Este afirman que “hay varios casos de dengue y mucha diarrea por el calor”, pero que no cuentan con agua potable para pacientes y piden “que el Ministro se preocupe por los recursos del hospital”.
Con tres muertes de niños wichi ocurridas en menos de siete días, y mientras desde el Ministerio de Salud Pública aseguran que se intensifican las acciones de vigilancia epidemiológica en Santa Victoria Este, desde el hospital local afirman que aumentan los casos de dengue y de gastroenteritis, con el agravante de que las familias no pueden acceder a agua potable ni siquiera en el hospital, ya que el Gobierno provincial habría dejado de enviar agua mineral.
“Aquí en el hospital hay varios casos de dengue y mucha diarrea por el calor”, señaló con preocupación uno de los trabajadores del nosocomio al tiempo que advirtió que cuentan con poca medicación, la cual es suministrada solo a pacientes que no tienen ningún otro beneficio. “Las comunidades lejanas necesitan medicamentos, pero no hay casi. El tema de recursos es muy escaso ahora”, subrayó. Precisamente, la subsecretaria de Medicina Social, Gabriela Dorigato, afirmó días atrás que se reorganizó la cobertura de Atención Primaria de la Salud para abarcar a las comunidades más alejadas y prevenir casos graves de enfermedades y mortalidad infantil.
El trabajador insistió respecto a las necesidades que enfrentan desde el hospital, con serios problemas edilicio que se suman a la falta de profesionales, pues contarían solo con cuatro médicos clínicos y una pediatra, la falta de agua y de otros recursos. “Es un desastre, la verdad”, aseveró y cuestionó que “el Ministro- de Salud, Federico Mangione- no se hace cargo de esas cosas”. De hecho, recordó que debieron realizar un bingo para poder colocar un aire acondicionado que no termina de satisfacer las demandas de quienes asisten al hospital.
Alarmado por la situación, contó que “en el Centro de Recuperación Nutricional Infantil, al lado de internación, no hay agua”, y agregó: “Hay seis chicos que están con muy bajo peso. Dos fueron derivados con mucha diarrea, deshidratación. Me decían que no hay agua para preparar la leche. Hay poca agua y la gente que tiene agua no la tiene en buena calidad. Es salada, por eso les hace mal, especialmente a los chicos. Por eso vomitan, tienen diarrea, y al final pasan dos o tres días, se deshidratan y los mandan al hospital. Por eso fallecieron los chicos que salieron en las noticias”.
“Siempre vino gente del gobierno a traer agua mineral al hospital. Siempre la dábamos a la gente internada. Ahora no sé por qué se cortó eso, no hay nada y me gustaría que haya de vuelta eso”, denunció al trabajador pidiendo “que el Ministro se preocupe por los recursos del hospital”. “Yo escuché a Dorigato que decía que había un fondo de Asuntos Indígenas para el hospital. Pero hasta ahora desconozco porque hay mujeres que vienen de lejos y necesitan agua, pañales, jabón, y por ahí no podemos conseguir todo. Sería lindo que haya esa ayuda”, agregó.
En materia de dengue, afirmó que “no hay ni una vacuna”, y señaló: “La gente sigue llegando al hospital, no hay vacuna para el dengue y los médicos dicen que si algún paciente tiene dengue que vaya y compre en la farmacia”.
En contraparte, desde la provincia destacan el trabajo de los “barridos sanitarios” realizados en misiones y parajes del norte provincial en 2023, brindando atención a 2211 personas indígenas de 38 misiones y parajes de Santa Victoria Este, Rivadavia Banda Norte, General Mosconi, General Ballivián y Coronel Cornejo. Solo en Santa Victoria, el hospital recibe a unas 1200 personas por mes.
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