Tras haberse quedado sin trabajo y sin dinero para poder pagar el viaje, Gustavo Gallardo tomó la desesperada decisión de volver caminando desde Caleta Olivia. El hombre contó que no tiene ni para comer y que personal de seguridad vial le aseguró que es poco probable que encuentre aventón.
Otra de las caras de la crisis desatada por la pandemia. Gustavo Gallardo es un hombre que hasta hace unos días vivías en la localidad de Caleta Olivia, en el sur del país. Tras la parálisis económica provocada por la pandemia y las restricciones de la cuarentena, el hombre perdió la posibilidad de seguir trabajando en changas de pintura y construcción como lo venía haciendo.
Con su familia en Salta, provincia de donde es oriundo también Gallardo, y sin contar con el dinero suficiente para poder volver en avión o micro, decidió tomar la decisión de volver caminando hacia Salta, de la que lo separan 2700 kilómetros. El medio local de Caleta le realizó una entrevista y mostró en fotografías la dura realidad que atraviesa Gustavo Gallardo en estos momentos: carga solo con una mochila y las impericias de un clima frío y ventoso.
«Salí caminando ayer a las 9 de la mañana. Dios quiera que alguien se apiade, me quiero volver porque toda mi familia está en el norte» contó a El Caletense el salteño, que espera, pese a los dichos del personal de seguridad vial, que alguien pueda acercarlo y concretar su viaje.
El hombre cuenta con el permiso de circulación nacional, el que pudo imprimir en un cyber, aunque no tiene la certeza de que en alguna ruta se le prohíba continuar su camino. “Me arriesgo a todo, si me para la policía que se haga cargo de mi integridad física porque estoy sin nada”, reconoció Gallardo. Sin duda, un llamado para que las autoridades puedan hacerse cargo de la situación, un reflejo más del escenario económico que afecta a miles de argentinos.
