El inicio del ciclo lectivo que tuvo lugar este miércoles, deja un dato llamativo: más cien mil estudiantes salieron del sistema educativo salteño en apenas dos años.
El ciclo lectivo 2025 quedó inaugurado en un acto en la escuela Virrey Toledo de La Silleta del que no participó el Gobernador Sáenz.
Simultáneamente, desde el Gobierno de Salta se informó oficialmente que algo más de 360.000 alumnos de los niveles inicial, primario y secundario comenzaron las clases en Salta.

El dato llama la atención porque implica una caída de la matrícula de los niveles obligatorios, del alrededor de 110 mil alumnos, si se toma como fuente la información brindada por el mismo Gobierno provincial durante el año 2023, cuando se reportó una matrícula superior a los 470 mil alumnos.
Factores y crisis
Una primera lectura intuitiva de la caída de la matrícula al conocer estos asombrosos datos, seguramente pasa por la cuestión demográfica y poblacional, es decir por una caída en la tasa de natalidad en nuestra provincia, si bien esos datos son relativos, hay otros factores que tienen que ver con la angustiante realidad socioeconómica de Salta.
Respecto a la natalidad, los datos del Registro Civil en Salta dan cuenta de que los indicadores de inscripción de nacimientos no registran datos de caídas significativas desde el año 2020, que tuvo 18.285, mientras que en el año 2021 la cifra es de 20.644, en 2022 hubo 19.178 inscripciones. En tanto, durante el primer semestre de 2023 hubo más de 10.500 inscripciones. Por su parte, el dato del año 2019 aportado por el INDEC, da cuenta de 22.972 nacidos vivos en Salta.
En territorio, los departamentos en donde se producen las mayores inscripciones de nacimiento son: Capital, San Martín, Orán, Anta, Metán, General Güemes, Cafayate y Rivadavia.
Para dimensionar la alarmante caída de la matrícula de Salta, es pertinente tomar un informe de la ONG “Argentinos por la Educación”, el la que advierte que, a nivel nacional, en un período de 14 años -de 2002 a 2016-, y sólo en el nivel primario, hubo una disminución de 169.868 alumnos (pasó de pasó de 4.719.335 estudiantes primarios a 4.549.467 en todo el país).
Corresponde entonces tener presente otros indicadores, los socioeconómicos. Argentinos por la Educación identifica tres factores para explicar el fenómeno: el demográfico (que bien podría desestimarse de acuerdo a los datos de Salta), el de exclusión (donde entran en juego los vergonzosos indicadores socioeconómicos de Salta) y el de promoción, que tiene que ver con la eliminación de la repitencia en primer grado.
La problemática de la exclusión se conecta directamente con los niveles de pobreza e indigencia en Salta y para ello es importante tener en cuenta que se viene de dos años de fuerte inestabilidad económica, alta inflación, incremento de la desocupación y de la pobreza. En este último punto, Salta supera holgadamente la media nacional.
De acuerdo a lo aportado por el Instituto de Estudios Laborales para el Desarrollo Económico –IELDE– de la Universidad Nacional de Salta, durante el primer trimestre de 2024, la pobreza trepó 20 puntos en nuestra Provincia y la pobreza infantil alcanzó el 75 por ciento.
Tal situación, aunque los indicadores cedieron durante los últimos meses, pudo haber empujado a la deserción a muchos estudiantes secundarios de Salta, en procura de un sustento para paliar el hambre.
En cualquier caso, es importante que el Gobierno Educativo dé explicaciones y precise las causas de una caída tan significativa. (PRA)
