El lanzamiento del exgobernador como candidato a senador nacional tuvo un efecto adverso: cada vez menos sectores lo apoyan.
El apresuramiento en lanzarse como candidato a senador nacional le salió mal a Juan Manuel Urtubey. Mientras sigue hablando de “unidad” y de enfrentar a Javier Milei, son cada vez más los espacios y partidos políticos que manifiestan el rechazo a esa candidatura.
A pesar de ello, el exgobernador sigue mostrándose como “el candidato más competitivo” de una presunta alianza de todo el peronismo. No obstante, ya recibió el rechazo del Partido Justicialista de Salta. Tanto del sector más vinculado a Gustavo Sáenz, como del más kirchnerista.
Los partidos más chicos de Unión por la Patria también manifestaron su pleno rechazo a esa candidatura y se muestran lejos de lo que representa Juan Manuel Urtubey. En estos sectores predomina el miedo a que Urtubey, en caso de llegar a la banca en el Senado, se vaya del bloque y vote muchas de las leyes que propone La Libertad Avanza. Es decir, no quieren que les vuelva a pasar como lo sucedido con Pablo Outes, Pamela Calletti y Yolanda Vega.
Por otro lado, el Partido de la Victoria, otro de los actores importantes del peronismo, propone la continuidad del senador Sergio Leavy en el Senado. La coherencia en la actuación del “Oso” en la cámara alta, en defensa de lo que representa el peronismo es la principal carta que se juega tanto en los dirigentes locales, como en Buenos Aires, que, en definitiva, es en donde se aprueban o no las candidaturas.
Ayer se reunió con el cuestionado rector de Universidad Nacional de Salta, Miguel Nina, con el objetivo de “mostrarse preocupado” por la situación complicada que atraviesa la casa de altos estudios salteñas desde hace un año y medio y que Urtubey parece descubrir recién ahora.
También se convirtió en especialista en “problemáticas del fútbol argentino” y dio una charla en la polémica Liga Salteña de Fútbol.
De esta forma, el “gran frente anti Milei” que propone Urtubey se va deshilachando cada vez más. O al menos ese frente no lo consideran a él como parte. Mucho menos como “el más competitivo”.
