Mientras Córdoba otorgó un aumento del 84% a jubilados y un bono bimestral de $100.000 para haberes de hasta $1.300.000, y Santiago del Estero asegura un bono hasta fin de año de 3 millones de pesos, en Salta la realidad es otra: apenas 10% de incremento salarial hasta fin de año y parate casi total de obra pública.
El gobierno de Sáenz, según los registros oficiales, recibió en lo que va del año más de $13.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Una cifra que podría cambiarle la vida a miles, pero que hasta ahora se traduce en una sola certeza: nadie sabe adónde fue a parar ese dinero.
En este contexto, se explica la actitud colaborativa hacia el gobierno nacional por parte del gobernador y sus legisladores en el Congreso. No es casual: cuando los recursos llegan por medio de ATN, no le queda otra a «botitas» que bajar el tono y evitar confrontaciones.
Lo cierto es que en cualquier provincia esto debería ser un verdadero escándalo: llegaron 13 mil millones hasta julio y quedó bajo control exclusivo de la mesa chica del gobierno provincial, donde se maneja todo discrecionalmente.
Sin destino claro de tamaña montaña de plata, los legisladores deberian al menos realizar un pedido de informes: ¿Dónde están los ATN? ¿Qué obras o programas financiaron con esos fondos?.
En tanto, el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, distrae con fuegos de artificio mientras busca tomar nueva deuda, coloca en plazos fijos y hace caja todo lo que puede.
Y si bien vale aclarar que el pago a los jubilados cordobeses es posible gracias a que comenzó a recibir de manera parcial los fondos que le reclama a la Nación por la deuda de la Caja de Jubilaciones, la cual está a su cargo, en Salta no hay ninguna iniciativa para ayudar a los sectores más vulnerables.
Lo que se prioriza es claramente el enriquecimiento personal de la mesa chica sobre las necesidades reales de la provincia. La prueba cabal: la gran cantidad de departamentos que se habrian comprado en los últimos tiempos por parte del entorno del mandatario provincial.
Hay un colchón financiero con esos ATN, que parecen más un botín que plata para ayudar a sobrellevar la crisis que atraviesa el país.
